Jessica, aquella niña de 7 años que pesaba unos 200 kilos y que no hacía más que pedir comida a su madre, ha conseguido adelgazar 150 kilos. Al final protección de menores actuó y desplazó a la niña a una clínica universitaria donde se le puso a estricto régimen de comida y ejercicio. Por desgracia ese exceso en su infancia ahora le pasa factura, primero, teniendo un exceso de piel brutal que la obligará a pasar por el quirófano y segundo, provocandole una deformidad en las piernas debido a que han tenido que soportar tanto peso en su niñez.
Via Menéame!
11/11/2009 - 15:36:50 - Miscelánea - por Jubilao
Hace 4 horas
1 comentarios:
Oh dios... ¡pero pobre niña!
Pedazo cara... y la madre no hacía más que embutirla con patatas fritas, desde luego... Pero vaya cambio, no parecía la misma.
Jo, pobre. Una infancia bastante dura, supongo... :(
Publicar un comentario en la entrada